VISION EMPRESARIAL
Mucho
se habla acerca de que el éxito exige más que inteligencia y talento,
disciplina y persistencia. Es cierto: sin un espíritu perseverante no
es posible llegar lejos. Pero hay que advertir que el talento y la
perseverancia por si solos no hacen más que conformar un dúo que no
garantiza el éxito financiero. No garantizan riqueza. Si se repasa la
historia de los grandes éxitos empresariales, se encontrará un común
denominador en todos ellos: hace falta una visión empresarial. Una gran
visión empresarial, un modelo de negocio. Hace falta un sistema de
negocio que asegure que el producto o servicio llegará a la mayor
cantidad posible de gente, que penetrará masivamente los mercados. Sin
eso, es difícil hacerse rico, por mucho talento y por mucha
perseverancia que se tenga. Incluso, en muchos casos, por muy bueno que
sea el producto. Los negocios enanos no hacen rico a nadie. Hasta el
músico de éxito sabe que sus logros económicos, en buena cuenta, deben
recaer en un manager, el cual debe imponer un modelo de negocio, un
manejo empresarial. El olvido y la falta de reconocimiento de quien
fuese uno de los más grandes inventores que ha visto el mundo, Nikola
Tesla, también se debe, en gran medida, a que el genio adoleció de un
manejo empresarial, asunto en el que Edison le llevaba ventaja. Tesla
tenía preciosas ideas y revolucionarios, pero no sabía cómo venderlos,
no sabía cómo traducir eso en dinero. En resumen, no sabía nada de
empresa. Lo suyo únicamente fue inventar y eso es, probablemente, una
de las razones de su precariedad económica y escaso reconocimiento.
El modelo de negocio y la visión se vuelven determinantes. Usted puede
tener una genial idea, un excelente producto y puede empezar un
pequeño negocio, pero tenga siempre una gran visión, piense siempre en
un gran modelo de negocio. Piense en vender masivamente, para ganar
masivamente. Hace poco Bill Gates advertía que el éxito de los
productos tecnológicos e informáticos radicaba en lo sencillos que
deben ser para lograr ser masivos. Esto último es en lo que usted debe
pensar: debe pensar en ser masivo. En llegar a más gente. Piense en un
negocio que le permita vender en grande y ganar en grande. Piense en
el talento y la perseverancia sólo como dos servidores que están a su
completo servicio, a su disposición absoluta. Estos servidores lograrán
lo que usted les proponga lograr. Así es que si usted utiliza estos
dos servidores para lograr objetivos pequeños, ellos no pararán hasta
lograr esos pequeños objetivos. Tenga en cuenta que estos dos
servidores logran lo que usted les proponga y tienen la particularidad
de ser astutos y flojos: si las cosas le son fáciles le harán creer a
usted que les tomó trabajo, que eran objetivos difíciles. En cambio, si
usted les pone objetivos grandes, estos dos servidores también
trabajarán sin descanso hasta lograr esos grandes objetivos. El talento
y la perseverancia logran lo que usted les proponga lograr. Así es que
tenga una gran visión, piense en llegar lejos, piense en un gran modelo
de negocio, en vender masivamente, y sus servidores le van a ayudar a
lograr el objetivo.
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